Nuestra Identidad Católica y Cristiana

Somos una Iglesia Cristiana, Católica y Anglicana

Cristiana porque creemos en la Santísima Trinidad: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo; y porque reconocemos y proclamamos a Jesucristo como nuestro único Señor y Salvador.

Católica porque creemos en la totalidad de la Fe Cristiana, tal como está contenida en la Biblia, definida por los Concilios Ecuménicos y resumida en los Credos Apostólico, Niceno y de San Atanasio.

Anglicana porque profesamos el Cristianismo Católico tal como se desarrolló en Inglaterra desde tiempos apostólicos y porque el Arzobispo de Cantórbery, Primado de la Comunión mundial a la cual pertenece la Iglesia Episcopal, tiene su sede en ese país.

Favor de no confundirnos: No somos Romanos

Porque, aunque somos católicos, no estamos sometidos a la autoridad del Papa, ni aceptamos las adiciones doctrinales que la Iglesia Romana ha hecho a la Fe Católica original, ni la represión legalista que esa iglesia ejerce sobre la conciencia de sus miembros.

Favor de no confundirnos: No somos Protestantes recién paridos

Porque nuestra iglesia existe desde tiempos apostólicos y no desde el siglo 16, como erróneamente creen muchas personas, y porque conservamos la Sucesión Apostólica de Obispos, Presbíteros y Diáconos, el sistema sacramental y las tradiciones litúrgicas católicas, que la mayoría de los Protestantes han rechazado y abandonado.

Favor de no confundirnos: No somos una secta pseudo cristiana

Porque no negamos ninguna verdad de Fe, ni pretendemos ser la única expresión válida del Cristianismo, ni mucho menos, tener la posesión exclusiva de la verdad de la salvación, como vanidosa y falsamente pretenden los grupos sectarios.

Favor de no confundirnos: Somos Cristianos, Católicos y Anglicanos

No estamos aquí para competir, ni para combatir a ninguna otra iglesia o grupo religioso; sino para proclamar el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo y para servir en su nombre a quien lo necesite.

Somos distintos porque no exigimos una conformidad de creencia. Uno tiene una consciencia propia y ejerce la libertad en creer. Lo que nos une es alabar juntos.

La Catolicidad: El significado de “católico” es “universal”: lo que se cree en todo lugar. Cambios a la doctrina durante muchos siglos han hecho una confusión grande entre los seguidores de Cristo. La Iglesia Episcopal ha escogido un mínimo de creencias como definición de “catolicidad”, y son:

  1. El Credo Niceno y el Credo de los Apóstoles,
  2. La Biblia que contiene todo lo necesario para la salvación,
  3. Los Sacramentos de Bautismo y Eucaristía, y
  4. El Episcopado (obispos) para organizar la iglesia.

Según nuestra forma de creer, somos más católicos que los Romanos y más reformados que los Protestantes. Esta perspectiva doctrinal se llama La Vía Media.

Añadiduras:

La Inmaculada Concepción de la Virgen María no fue doctrina del catolicismo romano hasta 1854. La pureza de la Madre de Dios viene de su respuesta de “Sí” a lo que Dios mandó, no por evitar su concepción norma..

La Infalibilidad del Papa fue declarada en 1870. Antes de esto diferentes cabezas de las iglesias “católicas” eran reconocidos como líderes de sus propias áreas. El Papa de la Iglesia Romana no era el único en tiempos antiguos. papas ”papas” es la palabra en el idioma griego que se aplicaba a todo obispo de un área [metropolis] hasta el año 1073 cuando fue reservado para el obispo de Roma. En la iglesia ortodoxa se aplica a todo sacerdote, parecido a la costumbre de dirigirse a los curas con “Padre” en algunas de nuestras iglesias. (Oxford Dictionary of the Christian Church, 2nd Ed. p. 1109).

La Asunción del la Virgen en que dicen que María la Madre de Dios no murió sino fue llevada en cuerpo al cielo fue promulgado por el papa en 1950. (Oxford Dictionary of the Christian Church 2nd Ed., pp. 692, 701.) No hay prohibición creer que ella murió normalmente.

La Infalibilidad de la Biblia tampoco es doctrina de la Iglesia Episcopal. Nada humano es infalible, ni el Papa, ni la Biblia, sino solamente Dios.

Mujeres: La Iglesia Episcopal ordena a mujeres al diaconado, presbiterado y obispado, y otras iglesias solamente ordenan hombres. La mujer no es de menos valor que el hombre frente a Dios.

El Celibato: El requisito del celibato para todo sacerdote fue promulgado a partir del siglo doce (1123, Primer Concilio de Letrán). No fue requisito para San Pedro, el primero en autoridad de los Apóstoles ni los otros apóstoles. No se exigía a ninguno de los seguidores de Cristo Jesús mientras Él vivía. Según la Iglesia Romana, esta es “regla” y no ley, y muchos protestantes entran al sacerdocio Romano Católico sin dejar sus esposas. La Iglesia Episcopal tiene órdenes de personas que han tomado por voluntad el voto del celibato. El Obispo Episcopal de Massachusetts es un fraile celibato. Se entiende el celibato como vocación aparte del sacerdocio, y no requisito de ello. Los Episcopales, igual que las Iglesias Ortodoxas aceptan a personas casadas al sacerdocio.

Una, Santa, Católica y Apostólica